Quienes nos seguís habitualmente sabéis que cada año solemos cruzar el charco. Así, en 2014 y 2015 visitamos  Guatemala y México, respectivamente y en 2016 fuimos hasta  El Salvador y Perú.  Este año y para no perder las (buenas) costumbres, hemos participado en Made in the Americas GDSS que se ha celebrado del 10 al 12 de julio en Buenos Aires, Argentina. Con motivo de nuestra participación en el evento, hemos querido analizar cómo está el panorama de la innovación en Latinoamérica. ¿Quieres descubrirlo?

Para ello, en primer lugar, quisimos conocer la visión de nuestro CEO & Founder, Emilio Avilés, quien por su experiencia en base a su participación en estos eventos, conoce el panorama de la innovación en Latinoamérica. Esto es lo que nos contó.

Además, contamos con la opinión de destacados agentes de la innovación en diversos países latinoamericanos. Esto es lo que nos contaron.

Zico Herrera, Business Manager en DSB Mobile, Perú

Actualmente, Latinoamérica viene experimentando una aceleración en lo que se refiere a innovación digital. Hemos visto cómo ciertos sectores -como la banca- han ayudado a acelerar este proceso de manera exponencial y hace que las personas puedan sentirse mucho mas familiarizados con la tecnología. Este fenómeno trae consigo la necesidad de que otras industrias vean en la transformación digital un driver para mejorar o transformar su negocio. Si bien es cierto, aún tenemos ciertas limitantes en infraestructura o vías de accesos (no tenemos las grandes carreteras o aeropuertos como en USA o EU), la aceleración del Cloud y las redes de comunicación han hecho posible romper la barrera de tener montada infraestructura democratizándola para todos.

La innovación parte de la necesidad que tenemos en LATAM de poder acceder a tener mayores beneficios o facilidades que no pueden ser proporcionados por los gobiernos o gobernadores, lo cual hace que las soluciones de digitalización mejores y cambien el comportamiento de la sociedad. Se están viendo iniciativas digitales en sectores tan sensibles para nosotros como la agricultura, ganadería o salud que por años han sido olvidados, pero que gracias a la democratización tecnológica, ahora pueden ser reenganchados a una sociedad que los había olvidado. Sin lugar a dudas, Latinoamérica experimentará cambios importantes en los próximos años y contribuirá de manera significativa al proceso de digitalización a nivel mundial.

Jorge Daniel Lopez Medrano, Co-Founder en Tapps  y Smart912, El Salvador

El Salvador “Great like our people“  innovación justo en el centro de AMÉRICA. Somos un país donde las industrias creativas, como parte del sector de servicios, contribuye al 60% del PIB y el 20% de las exportaciones del país.  Industrias destacadas como desarrollo de software y aplicaciones móviles, diseño gráfico, animación y videojuegos están marcando una nueva gama de puestos laborales para desarrollar nuevos talentos que están rompiendo las fronteras cada vez más, trabajando para grandes firmas en países como Estados Unidos, México y la región centroamericana.

Las nuevas políticas de seguridad e innovación del nuevo gobierno  (junio 2019)  convierten en este momento a El Salvador como el país más atractivo de la región para invertir, por contar con leyes fiscales que incentiven la inversión, contar con el dólar como moneda oficial estabilizando desde hace más una década la inflación.  Hoy en día hay fuertes compromisos del gobierno, la academia  y la empresa privada para el apoyo del emprendimiento local.

Somos un país grande en recursos naturales, con playas hermosas donde practicar surf de primera, lindos lagos y atractivas montañas todo a menos de una hora de la ciudad  capital. Invito a todos los inversionistas a conocer mi país donde podrán encontrar muy buenas compañías y  recurso humano calificado   para desarrollar sus proyectos.

Paula Dabós, UX Director & Product Designer BeeRealIT, Argentina

Innovar sin excusas. El potencial creativo argentino propone diversas posibilidades a la hora de innovar. Si pensamos en innovar como el proceso de hacer algo nuevo y diferente que agrega valor, nuestro contexto de país nos ha ayudado a formar habilidades en las personas que de otra manera hubiese sido muy difícil crearlas. Vivimos un país en constante crisis, lo que nos hace personas mucho más resilientes, que podemos manejar los cambios y asumimos las dificultades como oportunidades para aprender.

Por otro lado, en los últimos años el Estado Argentino ha creado políticas públicas en el área de emprendedorismo que van a cambiar, y ya están cambiando, de manera muy significativa el contexto de las startups argentinas. La última y más reciente fue la aprobación por unanimidad en el senador de la Ley de Economía del conocimiento, que viene a continuar y mejorar la Ley del Software sancionada en el 2003. Esta nueva ley, de la cual participamos en su armado los 51 clusters tech del país, pone mucho foco en mejorar el ritmo de nuestras exportaciones, la formación de talento y el desarrollo de I+D dentro de las empresas. De alguna manera el Estado está tratando de que las empresas de base tecnológica, como la nuestra, exportemos más y mejor, estando a la altura de las últimas innovaciones en materia tecnológica que vemos en el mundo. 

Si analizo nuestras fortalezas, contamos con mucho potencial técnico en materia de innovación y conocimiento, pero destaco otras habilidades que tenemos como la creatividad, la fuerza emprendedora, el compromiso, el empuje que hacen que nuestro potencial técnico crezca aún más. Hay datos concretos. En la región hay al menos 10 empresas unicornio, y 5 de ellas son argentinas. Coursera, la plataforma de formación online, publicó un informe (el Global Skills Index 2019) de los mejores 60 países en las áreas de Negocio, Data Science y Tecnología, Argentina encabezando este último, Finlandia en Negocios e Israel en Data Science. 

Creemos que están dadas las condiciones, y sabemos que tenemos un gran desafío por delante. Es el camino que estamos transitando.

Andrés Campanela, Commercial Department Manager en Command Line IT Solution, Uruguay

En Uruguay, lugar en cuál nací, existen varias costumbres y productos que se destacan y que lo caracterizan, pero son dos las sobresalen entre muchas. Me refiero a la carne y tecnología. Es sobre esta última palabra, y todo lo que ella involucra, lo que me gustaría contarles de y cómo se vive en mi país y en mi región, Latinoamérica. Dejemos el tema de la carne para otra oportunidad.

Uruguay, junto con Canadá, Corea del Sur, Estonia, Israel, Nueva Zelanda y Reino Unido integran el D7, el grupo de nacionalidades digitalmente más avanzados del mundo. Tengo la ventaja de vivir en el país más interconectado y de mayor velocidad de Latinoamérica; como se dice aquí, se levanta una piedra y aparece un cable de fibra óptica. También es el primer país de la LATAM en implementar el 5G, el segundo en el que desembarcó UBER, el primero o segundo en instalar monopatines eléctricos… y  así podría continuar con muchas cosas más de las que me siento orgulloso y que sorprendería a varios.  

Ahora bien, la pregunta es: ¿es esto casualidad? ¿Por qué Uruguay y no otros países? El hecho de ser pequeño muchas veces juega en contra, pero en otras oportunidades juega muy a favor. Con esto me refiero a lo que en otro sitio sería un piloto, en nuestro país significa implementar algo en todo el territorio y para toda la población. Es por eso que algunas de las gigantes empresas de la tecnología utilizan a nuestro país para realizar pruebas de concepto y todo lo que ello implica. Esto ha provocado que en los últimos tiempos todos los servicios y sistemas de educación se enfoquen a las tecnologías, desarrollo de software y servicios del estilo. Se podría decir que es un país que respira tecnología y su población ayuda a que esto suceda.

Pero ¿qué pasa en el resto de la región? ¿Qué pasa en los otros países de Latinoamérica? Tengo la suerte de viajar mucho y conocer, lo cual como siempre digo, me brinda la enorme posibilidad de comparar tanto para bien como para mal, en relación a donde vivo. Es en alguno de esos momentos en que temas relacionados a la tecnología que muchas veces me pregunto: ¿por qué en mi país si puedo hacerlo y aquí no? Es entones que a «mi entender” la respuesta es clara: es un tema de cultura y conciencia, tanto de los gobiernos como de la población. ¡Con esto no me refiero a que el resto de los países están atrasados tecnológicamente? No, ¡todo lo contrario! Podría ponerme a contarles las millones de innovaciones tecnológicas que existen, que fueron creadas y que se usan en Latinoamérica. El alto nivel de penetración de celulares, conectividad, tecnologías que no se utilizan en otras partes del mundo, que son innovadoras, etc, etc.; pero sí tengo la sensación de que muchas veces algunos servicios se usan porque el resto del mundo los utiliza, pero no existe una convicción real por parte de los usuarios. En LATAM si todos utilizan, Facebook, Instagram, WhatsApp y muchas aplicaciones del estilo; pero ¿puedo en cualquier país comprar en un supermercado o en la farmacia desde un celular? ¿Puedo hacer hacer la mayoría de los trámites en línea? ¿Puedo pensar en NO contar con dinero en mi bolsillo y que el solo hecho de tener a mano mi celular o una conexión a internet ya me es suficiente?  Lamentablemente todavía no, y creo que falta mucho para eso en comparación a otros países, regiones o continentes. Como les mencioné anteriormente, considero que esto pasa por un tema de convencimiento real y propio de las personas, y mientras no se inculque que la tecnología la mayoría de las veces nos ayuda a vivir mejor, creo que Latinoamérica está desaprovechando muchas invocaciones que contribuirían a un mayor y mejor desempeño, como también posibilidades de crecimiento y bienestar de las personas. Lo bueno es que es este cambio está comenzando.