Llevamos varios años observando cómo la escena global Food Tech va cogiendo fuerza y relevancia. Miles de startups están liderando una profunda transformación en el sector agroalimentario, disrumpiendo todos y cada uno de los eslabones de la cadena de valor, desde la producción de alimentos hasta su consumo (from farm to fork). 

En el tramo final de esa cadena está el delivery. Las startups de reparto a domicilio de comida desde el restaurante o supermercado han tomado las calles de las ciudades y están recibiendo una gran atención mediática y también de los inversores. En los últimos 5 años, las top-5 startups de delivery europeas han captado casi la mitad (3.100 millones de €) de los fondos invertidos en Europa en el sector Food Tech (6.500 millones de €). 

Las startups que están enfocando sus soluciones en otras zonas de la cadena de valor están, poco a poco, consiguiendo una mayor tracción. Y, sin duda, estos próximos años vamos a ver movimientos interesantes en este terreno. Por citar algún ejemplo, en la primera parte de la cadena, compañías como Aerofarms o Bowery Farms, están haciendo realidad visiones futuristas con sus instalaciones de agricultura vertical. Y, más adelante en la cadena, startups como Beyond Meat o Impossible Foods están respondiendo a la creciente demanda de sustitutos de la carne con sus hamburguesas hechas a partir de proteínas vegetales. 

La restauración se sitúa en la intersección de todas estas tendencias. En torno ella se está produciendo una profunda transformación tecnológica. Desde la utilización de impresoras 3D en cocina o Realidad Aumentada en las cartas, a la digitalización y gestión de inventario o de reservas.   

En este sentido, hemos contado con la colaboración de los Hermanos Torres, Sergio y Javier, quienes nos dan su visión sobre el futuro de la innovación tecnológica en la alimentación.

Por su parte, las grandes corporaciones del sector no se están quedando paradas viendo cómo estas startups intentan hacerse con el mercado. Todas las Big Food están tomando posiciones con diferentes enfoques de Open Innovation y Corporate Venturing. Desde hackathones y programas de aceleración corporativos a fondos de inversión, pasando por todas las opciones intermedias. Un indicador muy evidente de esta actividad es el incremento en un 900% desde 2014 de la cantidad invertida en M&A en el sector.

En nuestro país, la adopción de estas estrategias de innovación por parte de las compañías del sector agroalimentario está aún algunos pasos por detrás de lo que están haciendo los líderes mundiales. Como también lo están, en términos generales, nuestras startups Food Tech. Sin embargo, se está acelerando notablemente la activación de este sector y estamos ya observando movimientos muy prometedores en el sector.