Según datos de la OCDE, el 74% de las pymes no cumple su primer aniversario y solo el 29% llega al lustro. Otro dato interesante es el tiempo que dura una app instalada en nuestros móviles, de media 5,8 días. ¿Por qué? Probablemente porque muchas de ellas se lanzaron al mercado sin validar antes su modelo de negocio. Hoy os vamos a hablar del MVP, una herramienta muy interesante para validar tu idea de negocio y lanzarte al mundo del emprendimiento en el sector mobile. 

¿Qué es un MVP?

Antes de daros consejos para hacer un MVP de éxito, debemos saber qué es. MVP son las siglas (en castellano) de producto mínimo viable. Así, un MVP es una versión de un producto, nuestra app en este caso, con el mínimo de funcionalidades. Debemos seleccionar aquellas que sean necesarias para validar su adopción por parte del mercado. Su objetivo es ayudarte a validar las hipótesis de tu modelo de negocio. Además, es una herramienta muy interesante para aprender información relevante de su lanzamiento y uso de los usuarios.

Y ahora que ya tenemos claro el concepto, ahí van algunos consejos que te permitirán crear un MVP de éxito. 

Piensa en pequeño

El MVP se desarrolla pensando en los early adopters. La pregunta que debes hacerte es ¿los early adopters pagarían por usar mi MVP? Recuerda que nuestro objetivo es validar la idea y visión de negocio. Por ello, cuando hayamos testeado y validado las hipótesis más importantes, nos centraremos en el gran mercado.

No es un prototipo

A menudo vemos como hay cierta confusión entre estos dos términos. ¡Incluso se usan como sinónimos! Pero no lo son. El prototipo se ocupa solo de la app en sí, sin tener en cuenta otras cuestiones del proyecto o negocio. Sin embargo, el MVP, trata de validar el modelo de negocio y su escalabilidad. Por ello, se trata de un producto terminado (solo que con el mínimo de funcionalidades necesarias).

Mide lo que sea útil

En esta etapa no nos interesan métricas vanidosas como el número de descargas (recuerda que, de momento, nos dirigimos a una pequeña parte del mercado). Es mejor que te centres en aquellos KPI’s  que te den información relevante de la cual debes aprender. En este sentido, sería interesante medir, por ejemplo, el porcentaje de descargas en un tiempo determinado sobre el total de usuarios que se interesan por tu MVP.

Rodéate de los mejores

Como decíamos en la definición del principio, el MVP es un producto con el mínimo de funcionalidades necesarias. Así, debe enfocarse en el 20% de las funcionalidades que serán usadas el 80% del tiempo. Sin embargo, el hecho de que sea un producto con pocas funcionalidades, no quiere decir que no debas cuidar tanto su diseño como su calidad técnica. Por ello, te recomendamos que busques un buen partner tecnológico que garantice la calidad de tu MVP.

Si te has decidido y quieres validar si esa idea de negocio que te ronda la cabeza tendrá éxito, ya sabes por donde empezar. ¿Con quién? ¡Cuenta con nosotros!