El Covid-19 ha provocado que muchas empresas cambien su estrategia para llevar a la empresa por el camino adecuado.
La capacidad de reacción es y será la competencia que nos permita hacer frente a la nueva normalidad y, para saber reaccionar, deberemos comprender, desde una amplia perspectiva, el escenario en el que se produce el cambio y los múltiples aspectos que lo motivan y provocan.

El motivo está determinado por tres grandes grupos: mantenimiento del equipo, búsqueda de nuevas iniciativas y transformación de la productividad financiera en Intelligent Finance.

En este post describiremos los 5 secretos para lograr una buena Salud Financiera:

1-. Crear un Plan de Contingencia que permita tomar decisiones rápidas basadas en los datos consolidados.

2-. Es fundamental tener controlados y bien gestionados los activos/ pasivos claves de nuestra organización y apoyarnos para ello en la tecnología, las capacidades de datos que desarrollan estas partidas financieras pueden ayudarles a tomar decisiones en lo digital y la tecnología en toda la empresa en función del valor económico, lo que a su vez permite generar y combinar datos aún más útiles.

3-. Flexibilidad con los clientes en un contexto de confianza donde, a pesar de que estamos pasando tiempos difíciles, la cercanía con nuestros clientes crea vínculos de empatía y confianza.

4-. La financiación tradicional no es la única vía de financiamiento en nuestra organización. Existen mecanismos que permiten, a través de palancas financieras, optimizar el flujo de caja invirtiendo en innovación.

5-. Métricas, métricas y más métricas. En todas las organizaciones hay una explosión de volumen de datos, que requiere tanto enfoque como nuevas capacidades; transformando datos en analíticas, proporcionando y creando mecanismos de gestión de KPI´s de las operaciones financieras y los documentos que dan soporte a las mismas, de forma digital y con un continuo seguimiento, a través de reportes temporales, semanales y permanentes.

El éxito de un proceso de transformación como el de ahora, tanto desde el punto de vista de resultados económicos para la organización como de desarrollo humano y profesional para las personas, depende en gran medida de la existencia y experiencia de los agentes de cambio y las finanzas es uno de ellos.

La capacidad de capturar, estructurar y hacer un mejor uso de los datos económicos con el fin de aumentar la eficiencia y eficacia de su propio departamento y en toda la organización es la mayor área de fuerza potencial de una “buena salud financiera”.