Desde Slashmobility ponemos hoy el foco en el matrimonio que forman el Blockchain y las Fintech. ¿Qué aporta el Blockchain a las Fintech? ¿Cuáles son las tendencias que encontramos? ¿Y las oportunidades que ofrece?  Para resolver todas estas cuestiones y otras, contamos con un invitado de excepción, David García, experto en Blockchain y consultor de Blockchain Institute & Technology, uno de nuestros partners. 

David García, Consultor de Blockchain Institute & Technology

¿Cuáles son las aportaciones del Blockchain al escenario Fintech en España actualmente?

Es difícil saber la profundidad de penetración que está generando el Blockchain dentro de proyectos. Por parte de la industria financiera tradicional, los bancos están incluyendo en un ‘backend’ transacciones a través de Blockchain, pero de momento muy residualmente. Lógicamente, las startups son las que están más abiertas en este sentido y podríamos hablar de unos cuantos equipos que ya están utilizando Blockchain, como Goin, de manera privada en la red Ethereum; o como LesCovex, un exchange (y algo más) descentralizado.

Y de cara a futuro ¿qué tendencias encontramos?

El futuro del Fintech es una gran incógnita. De momento se habla del efecto de la Inteligencia Artificial y el Big Data, y cómo afectará a los usuarios y a los empleados; pero cuando hablamos de Blockchain aún da miedo hablar de cómo se puede aplicar.

Esto es debido a que el Blockchain nació de una manera pseudoanónima y abierta para evitar utilizar intermediarios (como ya sabemos), y es por ello que las corporaciones vieron una oportunidad, en lugar de utilizarla de manera pública, se comenzó a utilizar de manera privada entre empresas. Y de aquí, el no saber qué podemos esperar del futuro, ya que una implementación ‘light’ de la tecnología sería implementar Blockchains privadas y una implementación ‘pura’ sería cambiar el sistema financiero e institucional de arriba a bajo.

A priori parece que se trata de un matrimonio bien avenido, pero ¿cuál es la parte menos amable o cuáles son las barreras de entrada que nos encontramos al hablar de Blockchain y Fintech?

El principal problema es la regulación y la poca madurez de la tecnología. La primera, son las instituciones quienes tendrían que empujar a un sistema más transparente de la información institucional y una mayor privacidad de los ciudadanos. Esto se consigue a través de la implementación de Blockchain, por ejemplo, la identidad (descentralizada) digital o el ‘e-voting’. Una vez que las empresas se sientan respaldadas por los gobiernes a utilizar, por ejemplo, contratos digitales, éstas se mostrarán mucho más motivadas a incorporar estos cambios.

La segunda razón está ligada con la primera y a la vez, con la desinformación que liga la tecnología en sí, con la de la especulación de criptomonedas. Esto hace que cueste entender cómo la tecnología que hace de Bitcoin una red segura, pueda cambiar la manera de funcionar un Estado.

¿Y qué oportunidades de negocio ofrece en el ámbito de las fintech la aplicación del blockchain?

Ya hemos visto, desde hace unos 6 o 7 años, como los neobancos y otras verticales del sector Fintech están creando una disrupción en el ecosistema Fintech. Y que los bancos han tenido que evolucionar a la fuerza. Una de las oportunidades que hay, como he dicho anteriormente, es la desintermediación y el empoderamiento del ciudadano/usuario. Me explico: ¿cómo de fácil sería que una persona como tú, con unos ahorros, pudiese prestar a una granjera en medio del desierto de Zacatecas en México? Y ¿si te digo que esa persona no tiene ni cuenta bancaria? Y si aún pudieses, ¿cuánto tardarías y quién sería el intermedario?

Gracias al Blockchain, nos podemos acercar a las personas que están desbancarizadas y con dificultad al acceso de pequeños préstamos. Este ejemplo es solo uno cientos que existen (ver EthicHub) y aún más importante, las oportunidades que aún quedan por descubrir una vez que la tecnología madure.

¿Y para los agentes financieros tradicionales?

Esta pregunta es un poco más difícil. De momento, están a la espera de la regulación y haciendo pequeñas pruebas, sobre todo en pagos y remesas. Por ejemplo, ya están sustituyendo el famoso SWIFT por Ripple, otra empresa privada que utiliza Blockchain y que baja los costes y el tiempo de transacciones entre bancos. A la vez, estas corporaciones tradicionales han sido las primeras en crear consorcios financieros para estar preparadas cuando sea el momento y, a la vez, crear unos estándares. Probablemente la intención de estos consorcios sea convertirse en lobbies y presionar los gobiernos. Probablemente sea lo único que puedan hacer. Esta puede ser su última bala antes de llegar a la denominada ‘Finanzas Descentralizadas, De-Fi’.

¿Qué oportunidades ofrece el matrimonio Blockchain-Fintech para startups y PYMES?

Lo que aporta el Blockchain a las Startups y PYMES Fintech es lo que puede aportar a cualquier industria. Las propiedades del Blockchain son la transparencia, la seguridad y la programabilidad de las transacciones. De aquí, se pueden sacar miles de casos de uso.

¿Por qué Fintech con Blockchain? Es decir, ¿qué beneficios o ventajas ofrece el Blockchain al Fintech?

Está claro que el sector bancario ya está en evolución. Las Fintech están ‘amenazando’ el sistema tradicional y lo está decentralizando a través de Stratups, ofreciendo servicios más específicos y personalizados. El Blockchain, por su parte, tiene que empujar esas ventajas sobre estos cambios. Por ejemplo, lo que ha hecho el PSD2 con los datos de los consumidores es lo que puede hacer Blockchain en cualquier sector (como el de la salud). Es decir, que nuestros datos puedas ser usados por terceros con nuestra aprobación.

Pero el blockchain llega más allá. El PSD2 le dice a los bancos que tienen que compartir nuestra información con terceros, el blockchain nos empodera a que esos datos sean nuestros y que podamos dar, ceder o vender nuestra información a cualquier ente y de la amplitud que queramos. Tenemos que cambiar el concepto del todo o nada, a partir de ahora tenemos el control de nuestra información nosotros mismos y solo cuando y con quien queramos, compartiremos nuestra información personal.