El equipo es sin duda uno de los elementos clave para el éxito de una Startup. Tan importante es el talento individual y las habilidades personales y profesionales de cada miembro del equipo, como la manera en que todos ellos se integran para llevar a cabo las acciones en el día a día. Los equipos de alto rendimiento tienen claro el foco, comparten los mismos valores, tienen confianza mutua y alcanzan los objetivos que se proponen de manera excelente.

En nuestra experiencia ayudando a Startups a crecer y consolidarse, hemos identificado 5 factores clave para conformar equipos de alto rendimiento:

  1. Empieza desde el minuto 0.

Un equipo de alto rendimiento hay que formarlo desde el momento inicial, con los primeros pasos que dan los cofundadores al poner en marcha la idea y, sobre todo, cuando llegan las primeras contrataciones. Esas primeras personas que entran en el equipo tienen que tener talento pero no basta con eso. Es fundamental que compartan los valores de la Startup y que sean capaces de integrarse desde el primer día en un equipo con las características que siguen.

  1. Claridad en el propósito y los objetivos.

Todos en el equipo comparten propósito y dirección. Están definidas cuáles son las 3 prioridades estratégicas que tiene que lograr el equipo y qué tiene que hacer cada miembro para alcanzar esos objetivos. De manera que todos tienen muy claro el foco, qué es lo realmente importante y qué es lo que hay que hacer en cada momento.

  1. Flexibilidad y resiliencia.

El equipo conoce perfectamente lo que tiene que lograr y cómo hacerlo, pero las circunstancias del entorno son cambiantes y tiene también que saber adaptarse a ellas con agilidad y creatividad. Los equipos diversos, formados personas de diferentes orígenes y perfiles, tienen una mayor capacidad de adaptación al cambio.

  1. Comunicación y confianza mutua.

La confianza es una pieza fundamental para que el equipo rinda a su más alto nivel. La confianza se trabaja día a día y para ello es necesario que la comunicación sea fluida y efectiva. Todos los miembros tienen que sentirse cómodos para expresar sus puntos de vista (especialmente si disienten del resto) y el equipo tiene que ser capaz de integrar todas las posturas. Aquí es esencial saber dar y recibir feedback de una manera constructiva.

  1. Responsabilidad y reconocimiento.

Las responsabilidades y roles de cada miembro del equipo están rigurosamente definidas en tiempo y forma. Pero no sólo eso; también hay unas métricas claras que permiten evaluar el cumplimiento de los objetivos y tener información relevante para poder pivotar si fuera necesario. Además, cuando se alcanzan las metas individuales y de equipo se celebran los éxitos y hay un reconocimiento entusiasta por parte de todos los miembros del equipo.

 

Autor: Rodrigo González