Vivimos en un mundo en el que la tecnología está evolucionando más rápidamente que nunca. Los hábitos, gustos y expectativas de los consumidores cambian y se retroalimentan con cada nuevo avance tecnológico. Inteligencia Artificial, Internet of Things, Blockchain, Realidad Virtual, Realidad Aumentada, Digital Twins, Augmented Human… Y más y más que nacen cada día.

Todo esto, unido a la hiperconectividad y a un coste marginal de las tecnologías cada vez menor, hace que un nuevo producto pueda ser desarrollado en unas pocas semanas o meses y expandirse globalmente en cuestión de días. Y esto afecta a todos los ámbitos de la sociedad, a todos los sectores e industrias.

¿Cómo pueden las empresas responder a esta constante marea disruptiva? Parece evidente que la manera clásica de generar innovación únicamente en el interior de la compañía no es suficiente para adaptarse a este nuevo paradigma. Es poco probable que las mejores ideas puedan surgir siempre dentro de nuestra propia organización.

La Innovación Abierta invita a las empresas a ir más allá de sus límites, explorando lo que otras organizaciones están haciendo y desarrollando estrategias de cooperación y colaboración con ellas. Los centros de investigación han sido tradicionalmente un aliado de las empresas que han sabido buscar fuera esa cooperación para innovar. Hoy en día, sin embargo, son las Startups las que mejor representan ese papel de colaboradoras en la estrategia de Open Innovation de las compañías.

Las Startups son mucho más rápidas y ágiles en este nuevo paradigma de constante cambio, generando nuevas soluciones, productos, servicios y modelos de negocio. Encontrar la manera de integrar a las Startups en las Empresas, siendo capaces de capitalizar la innovación, es uno de los principales retos a los que se enfrentan las Compañías. Disrupt or be disrupted.

Los programas de Open Innovation establecen sinergias entre la Startup y la Empresa, apoyándose en las fortalezas complementarias que tienen ambas. La Startup tiene agilidad, equipos motivados y creativos, potencial de rápido crecimiento y baja aversión al riesgo, mientras que la Corporación tiene acceso al mercado, recursos, capital, visibilidad y economías de escala. Existen multitud de posibilidades para la puesta en práctica de la Innovación Abierta: desde encuentros breves e intensos con profesionales externos e internos para buscar una solución a un problema concreto en formato Hackathon; a programas más estructurados que se articulan entorno a una relación comercial, como puede ser el Venture Client.

 

Autor: Rodrigo González