Para nadie es un secreto los daños que ha causado el virus no solo a nivel de salud, sino también a nivel económico y social.

Los cambios son tan rápidos que apenas tenemos tiempo de analizar cómo será la sociedad en la llamada “nueva normalidad” a la que nos dirigimos, en qué valores se sustentará o cómo cambiará el mercado económico y laboral. Si esta situación se hubiera producido hace 15 o 20, cuando la tecnología empezaba a ser relevante hubiera sido un desastre, por lo que la tecnología y concretamente la Inteligencia Artificial puede ser, actualmente, una eficaz herramienta y salvavidas.

La IA pone al alcance soluciones que hace muy pocos años serían impensables y todo gracias a la elevada capacidad de los ordenadores y a la cantidad de datos que recoge el big data. Acciones que reducen el tiempo de toma de decisiones; mejoran las competencias de los trabajadores, determinando cuáles deberían mejorarse; permite predecir situaciones problemáticas y anticipar soluciones.

En sitios de comida rápida se puede aprovechar la IA para órdenes a través de dispositivos evitando el contacto interpersonal. Incluso durante la nueva normalidad para evitar un repunte en infecciones se están tomando medidas para utilizar aplicaciones móviles para que las personas puedan ser monitorizadas y poder determinar si están en riesgo de contagio en función de sus hábitos y sus contactos sociales, incluyendo chatbots para ofrecer una atención rápida .

Y no solo esto, sino que actualmente ya en varios países como china se están utilizando cascos inteligentes que permiten medir la temperatura a cierta distancia haciendo mediciones con imágenes térmicas para poder identificar fiebre en ciertos individuos. A su vez será de vital importancia aprovechar la IA para la programación de maquinaria (robots) para la esterilización de alimentos y suministros, encargándose de casi todo el proceso.

Está demás decir el uso que se le puede dar y que ya en algunos países se le está dando a la IA para ayudar a encontrar una vacuna contra el virus, cuyas estimaciones garantizan que puede disminuir los tiempos en hasta 12 meses.

Es por ello que mientras no se consiga la vacuna y sea “eliminado” el virus, debemos apoyarnos lo máximo posible en todos los beneficios que nos puede llegar a brindar la tecnología y la IA.