Son muchos los eventos que se celebran con motivo del Día Internacional de la Mujer. Uno de ellos, tuvo lugar la semana pasada bajo la denominación de Woman Acceleration Week, un evento organizado por el Consorci Zona Franca que tiene como objetivo convertirse en el evento referente de la Igualdad de Género en el sector empresarial.

No es el único y no solamente se aglutinan eventos de este tipo durante los días previos al 8M, eventos como Women in Mobile que suele celebrarse en paralelo al Mobile Work Congress o iniciativas como Women in Tech o Inspiring Girls llevan a cabo acciones durante los 365 días del año.

Este último pretende conectar a mujeres referentes de todos los sectores con niñas de todo el mundo para compartir sus experiencias y que aquellas sirvan de inspiración para ellas.

Y es que, aunque llevamos un largo camino recorrido desde que muchas mujeres valientes iniciaron en su día esta reivindicación, los pasos del tejido empresarial a nivel mundial aún son muy lentos:

  • Pese a que el 60% de los estudiantes de Dirección de Empresas son mujeres, en Europa tan solo el 26% de los miembros de los Consejos de Administración son mujeres.
  • Los salarios siguen mostrando un gap importante. Las mujeres cobran un 23% menos por realizar los mismos trabajos que los hombres, lo que se traduce en una media de 2.000 euros anuales menos.

Como decíamos, estamos en el camino y hemos dado muchos pasos, pero los pasos son muy lentos. Al ritmo que vamos, el FMI estima que necesitamos 200 años para llegar a los objetivos. Objetivos que ya se fijaron hace 25 en la Declaración de Beijing en la que se planteaba el camino.

En nuestro país la Ley de Igualdad se aprobó en 2007 con el objetivo de alcanzar la paridad. No obstante, dicha ley sigue recogiendo verbos como alentar, recomendar, sugerir, incidir… sin suponer una obligación o imposición para las empresas, las cuales (muchas de ellas) siguen sin priorizar a la mujer en puestos de dirección ante igualdad en CV, experiencia y capacidades.

Las empresas del sector tecnológico no escapan de ello. En los años 80, en la Facultad de Informática había un 40% de estudiantes mujeres, desde entonces esta cifra ha bajado hasta el 12%.

¿Puede que sea la misma sociedad la que desaliente desde pequeñas a las mujeres a realizar carreras técnicas? Las cifras son claras:

  • Solo un 12% de las niñas de EE.UU. deciden realizar carreras tecnológicas o STEM
  • Menos de un 10% de las ayudas e inversión a empresas tecnológicas se destinan a proyectos liderados por mujeres.

Muchos dirán que las niñas en edades tempranas no pueden ser conscientes de este escenario pero la realidad es que muchos estudios han demostrado que desde los 6 años se ve el impacto de los estereotipos de género, a partir de los 12 años se produce una falta de confianza y miedo al fracaso en el género femenino y que a esas edades saben muy poco del amplio abanico de carreras que pueden elegir, y menos de aquellas relacionadas con STEM.

La iniciativa de Inspiring Girls, mencionada anteriormente, pretende animar a todas las niñas a que sueñen alto, a darles a conocer todas las posibilidades que tienen por delante y animarlas y alentarlas a realizar aquello que les guste por muy difícil que sea.

¿Por qué tenemos la idea de que para que una mujer triunfe profesionalmente debe ser brillante y debe ser la mejor? ¿Acaso todos los hombres que hay en puestos de dirección o que son referentes en su sector lo son?

Dejemos de condicionar a las niñas y adolescentes de que no inicien una carrera que les gusta simplemente porque son mujeres, porque va a ser difícil o porque van a tener mucha competencia. No todos los estudiantes masculinos de Ingeniería Aeronáutica o de Física Cuántica son brillantes, ¿se les desanima a ellos a realizar esos estudios por ser una carrera difícil o porque, tal vez, no vayan a ser capaces?

La igualdad parte de las mismas oportunidades y las mismas condiciones pero también de la misma confianza. Las primeras son responsabilidad de las empresas y los Gobiernos pero es la misma sociedad en general, tanto de padres como profesores, la que debe inspirar esa confianza a futuras mujeres.

Desde SlashMobility estamos en el camino. Actualmente nuestra plantilla está compuesta por un 42% de mujeres y nuestro Board de C-Levels está formado por un 50% mujeres, cumpliendo así con el objetivo de paridad en los puestos directivos. Aún así, seguimos avanzando cada día con nuestras políticas inclusivas ya que consideramos que las empresas con mayor diversidad (no solo de género) son las más ricas.

 

Autora: Lara González