Con la irrupción del COVID y su realidad en nuestra sociedad se han recuperado ciertos debates que ya fueron recurrentes en su momento pero que ahora han tomado mucha más fuerza. Su importancia es relevante en la medida de hacia dónde se dirige nuestra sociedad y en cómo cada vez más el mundo virtual se termina teniendo incluso más importancia que el mundo real. Nuestra imagen o toda la información que abocamos en la red termina siendo al fin y al cabo algo muy relevante, y que a veces puede sernos de gran ayuda o puede ser algo totalmente nocivo por el control que tenemos nosotros mismos de nuestra privacidad. Es evidente pues, que el móvil puede ser de gran ayuda en esta crisis del coronavirus. Sea para encontrar información o para evitar que estemos cerca de posibles contagiados.

Durante este periodo hemos conocido numerosos proyectos y aplicaciones relacionadas con el COVID-19, pero hemos llegado a un punto donde no es fácil distinguir cuando estamos hablando de una o de otra. Los proyectos son similares, tienen el mismo objetivo y muchos tienen nombres parecidos, aunque cada uno proviene de un organismo distinto y tiene sus particularidades. Existen distintos proyectos oficiales que van desde la aplicación oficial del Gobierno de España hasta las distintas aplicaciones de cada comunidad autónoma, sin olvidarnos de propuestas por desarrolladores independientes como fue nuestro caso con la app #Quedateencasa. Pero básicamente la que ha suscitado más interés y expectación desde su estreno hace pocos días ha sido Radar COVID.

Radar COVID es la aplicación de rastreo de contactos española que el Gobierno ha puesto a disposición de la población para alertar sobre posibles contactos con casos de COVID-19, así como para informar en caso de que hayamos tenido alguno. Con su estreno han nacido un buen número de dudas y quejas acerca de los posibles problemas de privacidad de la aplicación, al ser un servicio “de rastreo”. En comparación a todas las aplicaciones que usamos, Radar COVID resulta ser de las menos invasivas. Para saber esta información, no tenemos más que irnos a la ficha de la aplicación y echarle un ojo a los permisos que pide.

  • Posibilidad de acceder a las conexiones de red.
  • Prevención del reposo del mismo dispositivo
  • Se inicia con el inicio del terminal
  • Capacidad de emparejarse vía Bluetooth con otros dispositivos.
  • Capacidad de observar y rastrear las otras conexiones.

Desde la propia Radar COVID indican que no se recogen datos personales (nombre, dirección, edad, teléfono, correo electrónico, etc.), ningún dato de geolocalización (de hecho hemos visto que ni siquiera pide datos de GPS) y que no pueden determinar tu identidad ni saber las personas con las que has estado. Los datos se guardan en el teléfono de forma local y la conexión con el servidor está encriptada, según cuentan desde la app. Radar COVID no pide apenas permisos en comparación de las aplicaciones que solemos usar en el día a día. De hecho, es complicado encontrar aplicaciones equivalentes, ya que casi todas las apps que instalamos en el día a día piden acceso a muchos de los elementos del teléfono. Radar COVID no pide ni permiso de cámara, ni permiso de acceso a contactos, ni permiso de acceso al almacenamiento, ni permiso de acceso micrófono, ni permiso de ubicación, ni permiso de acceso al calendario, ni permiso del teléfono (para llamar), ni permiso de SMS.

El móvil genera un identificador aleatorio cada 10 minutos, llamado “clave de exposición temporal”. Estos identificadores se transmiten varias veces por segundo a dispositivos cercanos mediante conexión Bluetooth LE, haciendo que haya un intercambio de estos identificadores aleatorios. La aplicación promete que estos se almacenan en el dispositivo durante 14 días, aunque podemos eliminarlos de forma manual en cualquier momento. Radar COVID usa Bluetooth para poder compartir los identificadores con otros móviles, pero asegura que en ningún momento se realiza un seguimiento de la posición del usuario o cualquier otro tipo de información personal.

Si queremos notificar que hemos estado en contacto con un positivo o posibles positivos, podemos hacerlo de forma voluntaria. Para ello tenemos que introducir el código de diagnóstico que nos mandará el departamento de salud correspondiente. Antes de compartirlo se nos preguntará de nuevo si queremos hacerlo, para tener una doble confirmación de que queremos enviar estos datos de forma voluntaria. Según la política de privacidad de Radar COVID, los identificadores aleatorios se guardan de forma local en el dispositivo y tan solo se suben al servidor en caso de que reportemos de forma voluntaria un posible diagnóstico positivo de COVID.

 

Autor: Pol Plana