A nivel mundial el mercado del delivery food representa 83 mil millones de euros. Lo anterior supone el 1% del total del mercado de alimentos y el 4% de las ventas a través de restaurantes y cadenas de comida rápida. Se trata, por tanto, de un mercado maduro en la mayoría de los países, con una tasa de crecimiento anual aproximada para los próximos cinco años del 3,5%. La forma de entrega más común actualmente es aquella en la que el consumidor hace un pedido al restaurante (sobre todo pizzerías y chinos) y espera la entrega. El restaurante, se ocupa de llevar la comida a su domicilio. Este modelo tradicional supone el 90% del mercado y aproximadamente el 75% de esos pedidos se hacen por teléfono.  Hoy, analizamos el mercado del delivery food y cuáles serán las tecnologías que lo revolucionarán. 

¿Qué tecnologías revolucionarán el delivery food?

A corto plazo se espera que los vehículos eléctricos y la mayor presencia de tecnología desatendida en la entrega configuren la primera ola que transforme el delivery. Se trata de una ola que ya está en marcha, pues se trata de tecnologías que están ya disponibles en el mercado y son escalables. Entre sus beneficios encontramos que contribuyen a la rentabilidad de los negocios, cumplen con la normativa vigente y son bien aceptadas por los consumidores. Además, a medida que las ciudades se ajustan a los nuevos estándares de emisiones, es lógico que el despliegue de los vehículos eléctricos en la entrega de última milla sea una de las primeras tecnologías en ser adoptadas.

A medio plazo, en unos tres o cinco años, se espero que los vehículos semiautónomos sean la tendencia. Los beneficios son claros: apoyo al personal de entrega y aumento de la productividad al reducir el tiempo necesario de conducción y estacionamiento. En unos cinco a diez años, los ADV probablemente ya no necesiten estar acompañador por personal humano; lo cual representará la tercera ola.

A largo plazo, más allá de 2030, se espera que sean robots quiene lleven directamente los pedidos a los domicilios de los usuarios. Los primeros pilotos de entrega con robots ya están en marcha.  Por ejemplo, Just Eat y Starship Technologies han desarrollado robots para entregar alimentos en el Reino Unido. Pueden alcanzar  una velocidad de hasta 4 millas por hora y hacer entregas en un radio de 10 millas. Para navegar, usan una señal GPS y cámaras. Una vez llegan a su destino, el cliente debe ingresar un código para recoger su pedido.

Sin embargo, esta tecnología es, por el momento, costosa, lo que supone que su adopción generalizada está aun lejos. El atractivo de esta tecnología está sobre todo en el alcance geográfico cercano de los negocios, donde arrancar y conducir un vehículo tradicional hasta el lugar de la entrega puede suponer más tiempo que caminar. Además de los costes, también debemos tener en cuenta el tema de la seguridad. ¿Están los conductores listos para circular junto con estos nuevos actores? ¿Como se evitarán los robos o posibles boicoteos de los pedidos? Son retos que la industria debe plantearse y resolver. Suponen, igualmente, una oportunidad de negocio. 

¿Y la inteligencia artificial y big data?

Sin duda, la inteligencia artificial y el big data están revolucionando todos los negocios y sectores productivos. El caso del delivery food no iba a ser menos. En este sentido, el big data ayudará a revolucionar la entrega de alimentos y hacerlos más eficientes. Así, se pueden recopilar y almacenar grandes cantidades de datos como, por ejemplo:

  • tráfico en la carretera
  • impacto de la temperatura en los alimentos
  • impacto de las tendencias del mercado en el consumo de existencias
  • historial de compras del cliente
  • artículos que configuran la cesta de la compra
  • reviews y comentarios en las redes sociales

El análisis de estos parámetros, puede ayudar a las empresas de delivery a estimar con más precisión los tiempos de entrega y mejorar por tanto su productividad, ofrecer un mejor servicio y experiencia al usuario y un largo etcétera. Pero de eso hablaremos en otro post.