En los últimos tiempos, se ha desarrollado una nueva tecnología de localización llamada Beacon que cada vez está siendo adoptada por más y más empresas. Estos pequeños dispositivos emiten, vía bluetooth, señales únicas que es posible identificar a través de nuestros smartphones, o algún otro dispositivo receptor, y nos permite reaccionar a ella.

Estos sencillos aparatos, nos abren una gran variedad de posibilidades, desde informarnos de las últimas ofertas de nuestra tienda favorita hasta geolocalizarnos dentro de un establecimiento, a cambio de un coste muy bajo.

Los puntos que hacen destacar a beacon sobre las otras tecnologías de localización son:

  • Son pequeños dispositivos: Su tamaño no supera el de una moneda, así que pueden colocarse y ocultarse en casi cualquier lugar.

  • Funcionan por Bluetooth: BLE (Bluethooth Low Energy o Bluethooth de baja energía) para ser más exactos, por lo que el consumo de energía es mínimo.

  • Emiten una señal que lo identifica de forma única: Cada Beacon tiene un identificador único y, por tanto, no pueden existir dudas sobre el origen físico de una señal.

  • Su señal puede ser recibida por otros dispositivos: Esta señal es interpretada por otros dispositivos receptores, con los que se establece un canal de comunicación que permanece vivo mientras estén al alcance de la señal (unos 50 metros).

  • Distancia a la que se encuentran: La intensidad de la señal recibida es mayor o menor dependiendo de lo cerca nos encontremos del Beacon, lo que nos permite calcular la distancia a la que se encuentra.

Obviamente, la tecnología tiene ciertas limitaciones, por ejemplo, depende de que el usuario tenga activado el bluetooth.

Además como cada dispositivo monta su propio receptor bluetooth, la potencia en que está recibiendo la señal, puede variar de un dispositivo a otro, por lo que si queremos obtener una posición muy exacta del usuario, necesitaremos montar un sistema con varios Beacons, para poder triangular su posición.

Es importante tener en cuenta que los Beacons son como faros, solo emiten la señal, ellos no se dan cuenta si hay algún dispositivo recibiéndola o no, son los dispositivos que tienen que gestionar su comportamiento al recibirla.

Con todas estas ventajas, y teniendo en cuenta sus limitaciones, podemos proponer una gran variedad de casos de uso que pueden facilitar la vida a sus usuarios:

  • Avisar a los clientes de las ofertas de nuestra tienda. Cuando un cliente se acerca a nuestra tienda, podemos enviarle una notificación mostrándole nuestras ofertas más jugosas.

  • Identificar los productos que más interesan a nuestros clientes, para así, después, poder enviarles ofertas personalizadas. Colocando un Beacon en cada producto, podemos capturar el comportamiento de cada uno de nuestros clientes, recopilando así información, sin molestarlos, que después podremos utilizar para poder ofrecerle oferta personalizadas en los productos que más les interesan.

  • Localizar a un usuario en un centro comercial, para que, si lo desea, pueda ser guiado hasta nuestro local.

Estos son solo un pequeño ejemplo de las posibilidades que nos permite esta tecnología, pero, seguramente, cada vez irán apareciendo más y más comercios y empresas que empezaran a implementarla, creando casos de uso cada vez más interesantes.

Nuestro SlashBoy, David Martinez, Mobile Developer es el autor de este post.

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