Como cada año, desde SlashMobility os presentamos las tendencias de este 2020 en el ámbito de frontend, backend y devops.

Para ello, en este post veremos desde la evolución del mundo frontend a nuevos paradigmas de infraestructura y tecnologías emergentes, a seguir especialmente.

Rivalidad entre frameworks Web:

La siempre latente lucha entre los principales frameworks Web (Angular, React y Vue) seguirá en este 2020. Actualmente React se mantiene como el más popular, Angular como el más usado por grandes corporaciones y Vue como el más prometedor.

En este año entrante, veremos cómo evoluciona la competición pero todo parece indicar que React se alzará como ganador


Programación reactiva:

Prevemos que las arquitecturas basadas en este tipo de programación tomarán mucha fuerza, ya no solo en el mundo Web donde React es el rey, pero también está al alza en los demás frameworks como con NgRx en Angular, que cada vez es más utilizado.

Pero no solo se queda en Web sino que también se trasladará al desarrollo nativo donde estará muy presente con el nuevo SwiftUI de iOS.

Con estos indicadores está claro que será una tendencia muy en auge en este 2020.

Relación diseño-desarrollo:

En este aspecto el futuro son los componentes agnósticos a tecnología. Cada vez más, aparecen plataformas que permiten modularizar componentes y compartirlos entre múltiples proyectos, como Bit.

Con esto, la relación entre los equipos de diseño y desarrollo podrá ser más eficiente debido a que se basará mucho en estos componentes que, de hecho, podrán ser exportados por los diseñadores como componentes ya parcialmente desarrollados. Es solo cuestión de tiempo que afloren plataformas que lo permitan de una forma efectiva y eficiente.


Apificación:

Las APIs ya han tenido un año clave en 2019 pero seguirán siendo imprescindibles en el día a día.

Aún así, desde el punto de vista Web y con la orientación a componentes que esperamos, herramientas como GraphQL pueden ser determinantes ya que nos permite disponer de componentes modularizados ya integrados.

Esto, sin duda, supondría un aumento significativo en términos de eficiencia ya que incrementaría bastante la velocidad de los equipos de desarrollo.

Infraestructuras cloud:

En este ámbito, las empresas seguirán apostando por integrar servicios cloud hasta alcanzar un 70% en 2022 según ‘IDC FutureScape’.

También se empezaran a valorar cada vez más el distributed computing (uso de muchos servidores para realizar una tarea) así como el edge computing (tener los servidores lo más cerca posible). Estos tipos de infraestructura van a ser cada vez más usados debido a la cantidad de datos que se usan en big data, inteligencia artificial o en AR/VR así como la seguridad requerida en estas y otras tecnologías.

Ciberseguridad:

En los últimos años la importancia de la seguridad informática ha ido en aumento. Lamentablemente, la concienciación y apuesta por este área no llegó realmente hasta que ha habido ataques a grande escala, como el de ransomware de 2017.

En este año se espera una mejora importante en este sector por el uso de inteligencia artificial y machine learning, que nos permitirá anticipar ataques y actuar en consecuencia de una forma más rápida y eficaz.


Blockchain:

La era de los datos ha llegado, sobretodo con el big data y la importancia que cada vez más damos a la información que transmitimos y usamos. En este ámbito, blockchain puede ser un revolucionario en la forma de asegurarlos dado que nos permite certificarlos, auditarlos y tratarlos.

Con esto, en este 2020 esperamos ver cómo esta tecnología aparece cada vez más en sectores donde la veracidad y certificación de los datos es realmente importante.