SlashFridayAlejandroSudor en la frente, temblor en las manos, tartamudeo, mirada inquieta… Parece que estás a punto de exponerte ante un público para empezar a dar una charla. ¿Te sientes así? ¿Te resulta incómodo exponerte? ¿Te gustaría que fuese diferente? Si la respuesta a las tres preguntas es afirmativa aquí van algunos consejos que te ayudarán a hablar en público y no morir en el intento.

En primer lugar, antes de pasar a los 10 consejos, debemos dejar claro que la base de todo discurso exitoso se basa en la minuciosa preparación del mismo. Un buen texto con buena información dará paso de manera natural a una asombrosa seguridad frente al público. Pero, si por lo contrario la información que vamos a transmitir no es fiable y no nos sentimos cómodos podemos condenar el discurso al fracaso. De modo, que nuestro objetivo principal deberá ser la obtención de un discurso bien elaborado, con nos haga dueños de toda la información que necesitemos para finalmente, adueñarnos de la situación y controlarla. Ese será nuestro principal objetivo: controlar la situación.

¿Que 10 aspectos no podemos olvidar para preparar correctamente un discurso?

1. Captar el interés

Captar la atención de la audiencia y alcanzar el objetivo de nuestro discurso, ya sea: convencer, sensibilizar, emocionar, revolucionar o invitar a la acción. Tenemos muy pocos segundos para captar la atención del oyente así que debemos ser concretos y eficaces. Algunos de los recursos que podemos utilizar son: utilizar objetos físicos para atraer la atención, fotos, vídeo, sonido, etc. Podemos incluso, invitar a alguien relevante y acorde con nuestro discurso o realizar algún juego con el público.

2. Justificación

Debemos presentarnos para decir quiénes somos, por qué somos aptos y expertos para hablar del tema que les vamos a exponer. Es aconsejable que evitemos datos bibliográficos, debemos huir de lo típico y convencional. Un inicio original nos permitirá conectar mejor con nuestro público.

3. Mapa de ruta

Es necesario marcar una estructura, una guía para que el público entienda cuál es el objetivo de nuestra charla y para qué. Tenemos que marcar al público la estructura debemos trasmitirle esta información para que el público decida qué puntos son los que más le interesan y cuáles le van bien para desconectar, para pensar en la compra que tienen que hacer, etc . Además, no vale sólo con tener estructura, hay que hacerla evidente para que sirva de guía a la audiencia (en primer lugar, en segundo lugar, a continuación…vamos a hablar de…).

4. Inicio y final

Ser capaces de conseguir llegar al clímax al final del discurso es lo que nos diferenciará de uno mediocre. Por tanto, nuestro discurso debe tener un inicio atractivo y un final impactante. Es la regla básica para que cualquier discurso consiga ser arrollador.

5. Citar fuentes de información

Si el discurso requiere de datos objetivos para aportar mayor exactitud, debemos acudir y citar fuentes de información ya que esto nos proporcionará autoridad y credibilidad frente a nuestro público.

6. Recorrido lógico del discurso

A lo largo del discurso debemos asegurarnos de que la comunicación está fluyendo. ¿Cómo? Empleando frases que doten de cohesión al texto y así podamos avanzar de manera lógica por las diferentes partes del discurso, cómo por ejemplo: esto es así porque…, como consecuencia de esto…, a raíz de ello pensaron que…, etc.

7. Contacto emocional con el público

Si queremos conectar con el público, dotar de realismo y cercanía el discurso, un recurso infalible es el de emplear ejemplos, historias, citas y anécdotas que incluso pueden tener dosis de humor. Ya que, a veces, es necesario conectar con la parte más emocional del público para asegurar una buena comprensión e interacción.

8. Mecanismos de distensión

Si nuestro discurso pretende lanzar mucha información nueva para asimilar, es completamente necesario recurrir a algunos mecanismos de distensión para asegurarnos la comprensión del público. Es decir utilizar ejemplos, chistes, imágenes, sonidos e incluso historias.

9. Una idea, una frase

Respetar en todo momento la ley básica: 1 idea = 1 frase. No hay que enzarzarse con frases kilométricas que ahogan, ya que no es digerible para el oyente. Además, memorizar este tipo de frases eternas será completamente misión imposible, de modo que podrá dar lugar a “blancazos” y colapsos durante nuestra interpretación.

10. Lenguaje

Por último y no por ello menos importante, en todo momento debemos emplear un lenguaje culto pero adaptado a la audiencia. ¿Cómo conseguirlo? Marcando en el texto del discurso elementos prosódicos que provoquen pausas, expresiones o entonaciones. Además, no es aconsejable utilizar demasiados tecnicismos que, aunque suenen bien puedan entorpecer el proceso de comunicación y comprensión.

¡De modo que ya no hay excusas! No habrá público que se os resista con estos 10 consejos de oro 😉

 

Agradecimientos a Olazt Larrea y a Alejandro Avila 

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