Hablamos con Oriol sobre la importancia de encontrar el equilibrio entre la excelencia técnica y las necesidades reales del negocio, sin caer en la trampa de la sobreingeniería.
Porque muchas veces nos enamoramos de la complejidad. Queremos usar el último framework, diseñar arquitecturas perfectas y construir sistemas que escalen a niveles que el negocio ni siquiera necesita.
