Estamos asistiendo a uno de los cambios tecnológicos más importantes de la historia gracias a la movilidad, pero sin embargo, somos incapaces de verlo en su totalidad por el mero hecho de estar inmersos en él.

Aun así, y con todos estos cambios en marcha en multitud de sectores como el tecnológico o el sector de las comunicaciones, existen sectores en los que la llegada de la movilidad se ha producido de una forma más lenta.

Este es el caso del sector de la automoción, un sector históricamente de los más importantes en cuanto a la generación de riqueza y empleo de muchos países. Además, un sector estancado tecnológicamente y muy conservador. En los últimos años, este sector ha evolucionado hacia vehículos más ecológicos, de menor consumo, pero con muy pocas innovaciones dentro de las tecnologías de la información y la comunicación.

Es en estos momentos, y gracias a la movilidad, los vehículos se están acercando a las nuevas formas de comunicación entre personas y personas-máquinas, es lo que llamamos el nuevo vehículo conectado. Apps y nuevos gadgets hardware formando parte de los vehículos empiezan a ser relevantes a la hora de tomar una decisión de compra. Por ello, los fabricantes han iniciado una nueva carrera evolutiva buscando nuevas y mejores ventajas competitivas que les haga alcanzar los objetivos de ventas y cuota de mercado deseados.

En el vehículo conectado, el GPS no es suficiente, necesitaremos nuevas soluciones que integren Internet en el coche. En el vehículo conectado veremos de forma habitual más modelos que incluirán cada vez más avances tecnológicos que mejorarán la seguridad y eficiencia, además de cambiar por completo el ocio para los pasajeros.

Según un informe publicado por la GSMA, la asociación que se encarga de favorecer el ecosistema mobile a nivel mundial, se estima que para el año 2025 todos o casi todos los nuevos vehículos irán dotados de algún tipo de conexión a Internet. Según este mismo informe, en 2018, el 35% de los coches vendidos a nivel mundial incluirán algún tipo de tecnología móvil mientras que el 18% tendrán algún tipo de integración con los teléfonos inteligentes, y además, el 9% ofrecerá soluciones de tethering.

La GSMA estima que en la actualidad existen 5,44 millones de vehículos que incluyen tecnologías basadas en la movilidad, frente a los 35,94 millones que se espera que lo hagan en 2018. Si lo analizamos por regiones, este tipo de automóviles conectados serán más populares en Norteamérica con casi una cuota del 73% del total. Y a una distancia importante estará Europa con una cuota del 18%, y cerca de un 9% en Asia. En Sudamérica la proporción es tan baja que no aparece en el estudio.

Y no sólo los fabricantes del sector de la automoción están interesados en el vehículo conectado, sino que otras industrias secundarias también lo están haciendo. Estamos hablando de fabricantes de GPS, de equipos de audio y otros como por ejemplo Pionner, Parrot o Alpine. Estos fabricantes no quieren dejar pasar la oportunidad y están desarrollando sus propias soluciones para competir con los propios fabricantes.

¡Se ha dado el pistoletazo de salida y todos quieren tomar buenas posiciones!

Nuestro SlashBoy Juan Ramón Ruiz, Software Developer Manager, es el autor de este post.

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