La transformación digital se antoja clave para todas las compañías. A pesar de que aproximadamente el 47% de las empresas aún no ha iniciado “su transformación digital”, dos de cada tres CEOs, han situado a la transformación digital como centro de su estrategia corporativa. 

Y eso es así básicamente por dos cuestiones:

Porque la transformación digital representa una oportunidad para incrementar cifras de negocio y optimizar costes. Las empresas que han iniciado dicha transformación:

  • El 39% han realizado más transacciones.
  • El 32% han hecho que sus procesos sean más eficientes.
  • El 25 % han hecho más rápidos sus procesos de desarrollo de productos.
  • El 28% ha conseguido captar más clientes.
  • El 33% ha desarrollado nuevos canales de venta.

Por otro lado, la misma transformación digital es percibida como una amenaza por grandes corporaciones. Diversos estudios concluyen que en los próximos cinco años la transformación digital, impulsada por start-ups  digitalmente proactivas,  desplazará del mercado a cerca del 40% de las actuales compañías de los principales sectores.

A continuación destacamos tres claves que entendemos que hay que tener en cuenta para abordar la transformación digital con éxito:

Cultura

La transformación digital es un proceso transversal a toda la organización, afecta a todos los departamentos y procesos, y debe permitirnos identificar oportunidades alineadas a negocio vinculando activamente a los distintos stakeholders internos y externos para el desarrollo de soluciones. Todo ello de forma rápida y ágil.

Por ello es imprescindible una cultura empresarial basada en los nuevos modelos y formas de relacionarnos. Se trata de un proceso top-down, que debe ser impulsado desde el nivel ejecutivo, así como por los departamentos de RRHH a nivel cultural y con la implantación de nuevas herramientas digitales, implicando a los miembros de la organización en una nueva cultura que percibe la transformación digital como una oportunidad; las personas deben ser la clave de la creación de una empresa dinámica, innovadora y competitiva.

A pesar de que la cultura empresarial es un factor capital para la implantación de la transformación digital, sigue siendo uno de los mayores desafíos; el 62% de los empleados encuestados, percibe la cultura corporativa como uno de los mayores desafíos en el camino hacia la digitalización.

Agilidad 

En cualquier sector se mejoran y se crean nuevos servicios y/o productos constantemente. Por ello es imprescindible ser ágil y orientarse a una mejora continuada. 
Hay que tener en cuenta que las expectativas de los clientes se alteran a medida que interactúan con otros negocios. Al cliente le es transparente el tamaño o el status de cualquier tipo de compañía y por lo tanto es imprescindible actuar permanentemente sobre el cambio y que la organización sea capaz de seguir el ritmo de su entorno.

Esta realidad representa un gran reto para grandes corporaciones cuyos procesos, personas e idiosincrasia no está alineada con la velocidad a la que evoluciona la tecnología y sus potenciales aplicaciones; el 68% de las empresas identifican la agilidad como una de sus iniciativas más importantes.

Orientación a la experiencia de usuario

No hay que perder de vista que la digitalización debe de estar alineada con unos objetivos claros de negocio y debe de focalizarse en mantener al cliente en el centro de la estrategia; debemos de concebir la tecnología como un medio y no como un fin para cubrir sus expectativas.

En el mundo digitalizado, los clientes esperan atención inmediata, personalizada, consistente y de calidad en cada interacción, independientemente del lugar y el canal; Redes sociales, web, Mobile, bot, etc. Es, tras la adopción de nuevas tecnologías y la democratización de los desarrollos tecnológicos, el propio cliente el motor del cambio de consumo. Motivo por el cual la mayoría de compañías tienen la percepción de que van “por detrás” del cliente y por lo tanto no se le está ofreciendo una experiencia digital a la altura de sus expectativas;  sólo el 15% de las empresas consideran que la experiencia digital propuesta es superior a lo que espera el cliente.

En consecuencia el objetivo debe de ser crear valor para los usuarios, y por lo tanto estos deben de formar parte del proceso de desarrollo, debemos empatizar con ellos para comprender y adaptarnos a sus inquietudes y necesidades. Necesitamos obtener los insights que nos ayuden a definir nuestro servicio y valorar como aplica la tecnología para cubrir dichas necesidades y optimizar todos los puntos de contacto con cliente.

Nuestro SlashBoy Jordi De Juan, Global Business Development Manager, es el autor de este post.

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