img_secundaria_startup“La agilidad es algo que las grandes empresas suelen perder con el tiempo. Estar disponibles y ser rápidos en peticiones realizadas o cambios requeridos es vital para que una gran compañía valore de forma positiva trabajar contigo”. 

Así se pronunciaba nuestro CEO, Emilio Avilés, el pasado 31 de agosto en el periódico Expansión que dedicaba un reportaje en el que se analizaba todo lo que las start ups pueden aportar a las grandes compañías hoy en día.

Actualmente, el término start up a todos nos suena, y es que, este tipo de empresas han conseguido posicionarse cerca de las grandes compañías y no es de extrañar que haya casos en los que sean las start ups las que enseñen a las mayores.

Pero, ¿a qué se debe este éxito?

Son muchos los factores que han colaborado a cosecharlo, pero nosotros queremos centrarnos en las características que consideramos más relevantes.

Una de ellas es esa que citábamos al inicio de este post y a la que nuestro CEO hacía referencia: la agilidad; que una start up sea más ágil y rápida en la toma de decisiones supone una gran ventaja ante una empresa mayor que suele disponer de menor velocidad a la hora de adaptar cualquier nueva estrategia de mercado o adaptarse a nuevos clientes.

Otras cualidades que queremos destacar son, sin duda, la flexibilidad y la innovación. 

Por un lado, la flexibilidad de las start ups permite más capacidad de adaptación a cualquier entorno. La mayoría de los emprendedores pertenecen a la generación Millennials y son capaces de ajustarse a las nuevas tecnologías, métodos, procesos y desde cualquier lugar.

La innovación es muy importante: Las start ups tienen la capacidad de identificar los cambios en el mercado, aclimatándose a nuevas situaciones y aprovechando nuevas oportunidades que antes pertenecían a grandes empresas. Incluso llegan a cuestionarse la viabilidad de su producto inicial y de ser necesario lo modifican para que sea más rentable y en definitiva, mejor.

No queremos pasar por alto otra característica de las start ups que en el caso de SlashMobility está especialmente presente: la mayor proximidad a los clientes. 

En una start up, es más común establecer relaciones face to face con los clientes. Salir a conocer y a buscar constantemente hace que sean empresas vivas y en continuo movimiento. Los equipos de ventas interactúan con ellos, hacen preguntas y estudian su comportamiento.

A partir de ahí, toda la información disponible marca grandes diferencias de cara a cualquier estrategia a llevar a cabo. Las redes sociales también permiten un contacto de primera mano con los clientes, y es que, la comunicación directa con ellos facilita conocer qué es de verdad lo que en el mercado se necesita.

Emilio Avilés hablaba del caso de SlashMobility asegurando que “Nuestro objetivo es acompañar a los clientes y aconsejarles desde nuestro know how para que la estrategia y los proyectos cumplan con las metas planteadas con el mayor éxito posible” .

Estas son solo algunas de las cualidades de las que las start Ups pueden presumir, pero hay muchas otras cosas en las que las grandes compañías deberían fijarse y tratar de adaptar a su empresa ya madura. ¡Es la era de las start ups!

Si queréis leer el reportaje completo en Expansión podéis hacerlo aquí. 😉

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